Wednesday, February 28, 2007

Liderazgo: experiencia vital. Conferencia de D. Santiago Álvarez de Mon en Zaragoza.


Aragón Liberal.- Dentro del aula empresarial organizada por el Colegio Mayor Miraflores en la Cámara de Comercio de Zaragoza, se ha contado con la presencia de Don Santiago Álvarez de Mon, profesor del IESE, para hablar de Liderazgo: experiencia vital.

28/02/07




Santiago Álvarez de Mon en el Foro de Emprendedores del Colegio Mayor Miraflores. Nos habla de liderazgo. Ver en www.aragonliberal.es


Dentro del aula empresarial organizada por el Colegio Mayor Miraflores en la Cámara de Comercio de Zaragoza, se ha contado con la presencia de Don Santiago Álvarez de Mon, profesor del IESE, para hablar de Liderazgo: experiencia vital.


La conferencia que nos ha parecido corta, ha sido un destilar de sabiduría, de sentido común y de genialidades. Algunas de ellas del acerbo común, como extraídas del Libro de la Sabiduría, otras brillantes y únicas. Porque su conferencia ha tenido delante, aunque de modo no visible, los muchos casos en los que ha asesorado a empresarios, algunos de ellos brillantes y triunfadores hoy en día.


Por señalar algunos puntos de su conferencia, señalaremos como una de las ideas fuertes el mensaje de que el empresario debe tener los pies bien anclados en la realidad. La información del presente es fundamental para proyectarse hacia el futuro. De esa realidad se captará la oportunidad latente, ahí está el talento del empresario más o menos genial. El pasado es "experiencia acumulada", pero ya ha pasado. El futuro es la meta, no el punto de partida. Realismo empresarial.


Un realismo que le lleva a poner al emprendedor delante del esfuerzo, de la constancia y del conocimiento de sus capacidades reales. Pero con trabajo se hace el músculo del carácter, se prepara ante la adversidad y se llega a metas nunca soñadas. La genialidad se encauza adecuadamente cuando se posee la rutina del esfuerzo. Realismo vital.


Nos pone a contemplar la actitud del niño y del adulto. El juego del niño es por conocer y controlar la realidad, el error es su instrumento. Aprende porque se equivoca, pero no fracasa. El fracaso es patrimonio del adulto, del que ha perdido la esperanza. El empresario es como ese niño juguetón. Insiste una y otra vez aprendiendo del error. No hay genialidades sin errores.


Nos comenta que en ese realismo personal el empresario debe implicar cabeza y corazón, el ser completo. Decía Einstein que "la imaginación es más importante que la inteligencia"; Saint d´Exuspery que "lo esencial sólo lo ve el corazón" y es que el hombre conoce con su corporeidad. Y hay que escuchar la intuición.


Animó a los jóvenes presentes a afrontar el liderazgo empresarial. Líderes para el bien, dentro del ámbito del recto obrar. Y para ser líder es preciso trabajar cansado, saber tirar de la reserva, haber hecho hábito del trabajo, para que se esté entrenado cuando viene el momento de crisis, el momento decisivo, que llega casi sin tiempo para la decisión.


También habló de un elemento fundamental en la negociación: la paciencia. Un ejemplo. La negociación de los americanos con los vietnamitas para la paz. París. Los americanos alquilan todo un Hotel para una semana. Los vietnamitas compran una casa.


Al final el turno de preguntas se hizo corto. Y también he hecho corto con esta crónica dejando bastantes cosas en el tintero. Pero para eso Álvarez de Mon ha escrito un libro titulado "La lógica del corazón" que podría rellenar las lagunas que he dejado.


frid



Santiago Alvarez de Mon es Profesor del Dpto. de Dirección de Personas en las Organizaciones en IESE, ha trabajado en el Bank of América y el grupo francés Promodés (Continente), además de ser consultor de temas de alta dirección en empresas como Amena, Telefónica, BBVA, Mapfre o Endesa.

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