Tuesday, December 19, 2006

La Asociación de Víctimas de Terrorismo contesta a López Garrido y a Gabilondo.

Aragón Liberal. AVT. 19/12/06.- Parece que la dialéctica de la mentira y la manipulación, una vez desplegada por un vocero del gobierno como Gabilondo, necesita el coro de López Garrido. Una canción a dos voces para confundir la opinión pública.

RESPUESTA A LAS DECLARACIONES DE DIEGO LÓPEZ GARRIDO



LA AVT INSISTE AL GOBIERNO EN QUE DEJE DE MANIPULAR E INSULTAR A LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO





Madrid, 16 de diciembre de 2006.- Tras la bajeza moral demostrada el pasado jueves por el periodista Iñaki Gabilondo al manipular la realidad aprovechándose de las víctimas del terrorismo, el portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados ha vuelto a incidir en el mismo error. López Garrido ha insistido en que el PP debe dar explicaciones por el hecho de que una persona con poliomielitis se hiciera pasar por víctima del terrorismo y acudiera en silla de ruedas a la manifestación que la AVT celebró en Sevilla el pasado uno de octubre. Ante estas declaraciones y la insistencia del señor López Garrido, la AVT quiere expresar lo siguiente:



1. El PP no tiene nada que ver en la organización de aquella movilización ni de ninguna de las convocadas por la AVT. Ya es hora de que el Gobierno se dé cuenta que de que a estas manifestaciones multitudinarias acuden personas con principios e ideologías muy diversas, para mostrar, sobre todo, su apoyo a las víctimas del terrorismo. Por lo tanto, el señor López Garrido, además de despreciar a las propias víctimas, está despreciando a todas las personas que acuden libremente a dichas manifestaciones sin ser víctimas del terrorismo.



2. La organización de la AVT siempre ha reservado en todas sus manifestaciones y concentraciones un sitio privilegiado, cómodo y seguro, para aquellas personas impedidas que acuden a las manifestaciones, sean o no víctimas del terrorismo. Es de sentido común que, por la duración de las manifestaciones y como medida de precaución, se actúe de esta forma.



3. Las declaraciones del señor López Garrido ponen de manifiesto, una vez más, el desprecio del Gobierno sobre todo lo que viven y exigen las víctimas del terrorismo. Es tan obvia la multitud de personas que acuden a las manifestaciones de la AVT, que es absurdo que esta asociación necesite de nadie en concreto, vaya en silla de ruedas o no, para esas convocatorias.



4. Es muy preocupante que algunos pongan más empeño en ensuciar injustificadamente la imagen de los verdaderos garantes de nuestro Estado de Derecho en lugar de luchar contra el terrorismo y los asesinos de manera implacable. De nuevo da la sensación de que el Gobierno está más cerca de los verdugos que de las víctimas.



5. El señor López Garrido no sólo debería fijarse en esa persona impedida, que le supone un gran esfuerzo defender la verdad y la justicia en este país, sino que también debería fijarse en los cientos de miles de personas que no paran de gritar que este Gobierno haga bien su trabajo y acabe con el terrorismo, sin utilizar a las víctimas como moneda de cambio.



6. La actitud del señor López Garrido es un ejemplo más de la manipulación e intoxicación del Gobierno. Si son capaces de actuar así contra las víctimas del terrorismo, qué no serán capaces de hacer con otros asuntos de gran calado. Por este motivo, la AVT vuelve a pedir encarecidamente que se investigue hasta el final y se sepa toda la verdad sobre la masacre del 11-M.



7. Es muy triste tener contestar a este tipo de manipulaciones interesadas, pero lógicamente la AVT no va a permitir nunca que se juegue con las víctimas del terrorismo y se las desprecie.



8. Por último, la AVT exige, de manera inmediata, una rectificación por parte del Gobierno por la manipulación injustificada y absolutamente despreciable que están llevando a cabo alguno de sus miembros contra las víctimas del terrorismo. La AVT también exige que los señores Gabilondo, Blanco y López Garrido pidan perdón públicamente a la persona aquejada de poliomielitis que acudió a la manifestación, y a su familia, que ha sido objeto de una manipulación absolutamente despreciable e injusta.


José Marco Jalle